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CATEGORÍA B

Primer Premio Narrativa

Título: La canción del mar

Autora: África Bañón Sánchez

Érase una vez una niña, pero una niña quizás un poco distinta a las demás. Ella, era muy

peculiar, porque se comunicaba con el océano. Y es que el día de su nacimiento había

tormenta. Su madre, con ella en brazos, daba un tranquilo paseo por la playa cuando de

repente el mar las engulló. Su madre, por desgracia, no logró salir, pero la niña fue

llevada a la orilla por causa de los delfines. Su padre, desde el faro, que es donde vivían,

vio todo lo ocurrido y fue a recogerla velozmente. Al recogerla, vio que llevaba una bonita

caracola colgada al cuello. Su padre, enfadado y triste, arrojó la caracola de vuelta al

océano.

Unos años después, su padre decidió mandarla al pueblo con su abuela. Por miedo a que

ocurriese de nuevo lo de aquella noche. Dándose el último paseo por la orilla del mar, vio

algo brillar a lo lejos. Era la caracola, a la niña le pareció familiar, pero no le dio

importancia. La cogió y de repente la llamó su padre ¡vamos, tenemos que irnos!

Despidiéndose del océano, metió la caracola en la maleta y subió al coche de su padre.

Ya en casa de su abuela, fue a su cuarto, abrió la maleta y cogió la caracola que se había

encontrado en la playa. Se la puso en la oreja, y no solo escuchó el mar, sino que una

preciosa melodía, y de repente, la caracola se iluminó y le mostró un camino. Ella no

sabía que pensar, pero se armó de valor y se escapó por la ventana de su cuarto, siguió

el camino. Tuvo que atravesar bosques y praderas preciosas. El camino consistía en

seguir un precioso camino y hermoso rio. Tenía mucha curiosidad por saber donde

desembocaría. Siguió andando, pero enseguida vio que el rio se dividía en dos partes,

¿por cual tenía que ir? De repente se resbaló y ¡plas! Se calló al rio. Y le salió una cola de

sirena, aparecieron unos curiosos delfines y entendió lo que le decían, asombrada los

siguió.

Ellos la llevaron a la desembocadura, estaba lleno de animales de todo tipo, el agua era

cristalina, ¡todo era fantástico! Los delfines le contaron lo que pasó el día en el que el

océano las engulló y el porqué de todo. Ella volvió a su casa, al faro, con su padre. Y de

vez en cuando, van a visitar aquel hermoso lugar y a sus animales, y fue feliz para

siempre.